«Amor por Castro»

Llegó la primavera, llegó el mes de octubre y entramos en una fecha decisiva para todos los que amamos profundamente nuestra Patria. Este 25 de octubre se realizará de forma inédita en nuestro país un plebiscito para cambiar nuestra Constitución Política que nos rige como alma mater del ser chileno y todas las implicancias positivas y negativas que ello implica.

Creo, sinceramente, que es posible crear desde nuestras bases más profundas y democráticas una nueva carta magna que sea más solidaria, más participativa, más inclusiva y donde quede estampada esta nueva impronta de un Chile que verdaderamente comience a caminar por el siglo 21, pero con las premisas que expuse anteriormente.

Es la oportunidad histórica que tenemos para cambiar todo lo que haya que cambiar y mantener las cosas buenas, pero por sobre todo tenemos que ser capaces de vislumbrar este Chile a largo plazo en donde no existan las AFP como las tenemos hoy día, donde la salud y la educación sean un derecho consuetudinario a la esencia misma de esta larga y angosta faja de tierra.

Sin lugar a dudas que el plebiscito de este 25 de octubre se transformará en un hecho histórico porque por primera vez será redactada desde la base social y no en cuatro paredes o por conspicuos personajes de la elite criolla, como ha sido hasta ahora.

Yo no le temo a los procesos de cambios, no le temo a lo que se genere en la redacción de la nueva Constitución, no le temo a los procesos que genere la democracia participativa, no le temo a lo que de este plebiscito emane, no le temo a los agoreros de siempre.

Finalmente les llamo a mis coterráneos a participar alegremente de este plebiscito y, de ser posible, les pido que me acompañen a votar APRUEBO con COMISION CONSTITUYENTE porque estoy absolutamente convencido que los dogmas no pueden seguir primando en nuestro país. Por eso con alegría y esperanza en un Chile mejor les invito a participar activamente en el plebiscito de este próximo 25 de octubre.

Con el afecto y profundo amor por Castro de siempre, su amigo

Juan Eduardo Vera Sanhueza